Información Útil

El PVC (policloruro de vinilo) es una combinación química de carbono, hidrógeno y cloro. Sus componentes provienen del petróleo bruto (43%) y de la sal (57%). Es un material termoplásticos, es decir, bajo la acción del calor (140 a 205ºC) se reblandece pudiendo moldearse fácilmente; cuando se enfría recupera la consistencia inicial conservando la nueva forma.

El PVC se utiliza mayoritariamente en aplicaciones de larga duración (sólo la industria de la construcción absorbe el 55% de la producción total de PVC).

Además de su versatilidad el PVC ocupa un lugar privilegiado en la familia de los plásticos por su interesante conjunto de propiedades, pues es un material ligero, resistente, inerte y completamente inocuo, con buen comportamiento al fuego (no propaga la llama, es autoestinguible), impermeable, aislante (térmico, eléctrico y acústico), resistente a la intemperie, de elevada transparencia, pritege los alimentos, tiene una buena relación calidad/precio, es facil de transformar (extrusión. Inyección, calandrado, termoconformado, prensado, recubrimiento y moldeo de pastas), y es totalmente reciclable.

El PVC en la Construcción

Las ventanas de PVC

Ningún otro grupo de materiales se ha desarrollado tan potentemente en tan poco tiempo como las materias plásticas. La industria de los materiales de construcción ya no puede prescindir de ellas. Se aprovechan sus propiedades de aislamiento, su resistencia a la corrosión, su peso reducido, su insensibilidad a la humedad e imputrescibilidad. Estas dos últimas cualidades son particularmente importantes para las partes exteriores de las edificaciones y sólo se puede conseguir de forma duradera en otros materiales después de una impregnación o lacado permanente.

Las materias plásticas han fijado nuevas normas en la técnica de ventanas. Las continuas mejoras y un control de calidad eficiente han convertido a las ventanas de PVC en unos elementos de construcción altamente desarrollados. Sus comienzos datan del año 1958, conquistando el mercado porque ofrecen unas ventajas determinantes para el consumidor: altas prestaciones de aislamiento, fácil mantenimiento y durabilidad, con una buena relación calidad/precio, y adaptables a cualquier estilo.